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dissabte, 29 d’abril del 2017

Análisis de la Carta Natal de Joan I: un rey entre dos mundos (1350-1396)

Análisis de la Carta Natal de Joan I: un rey entre dos mundos (1350-1396)



Joan I (pintura de M. Monsalbe)
El 27 de diciembre de 1350 en el Palacio de los Reyes de Mallorca de Perpinyà, (en ese momento  una ciudad catalana dentro de la Corona de Aragón) nació el futuro rey de Aragón: Joan I. Era el día de San Juan Bautista con lo que podemos deducir que a la hora de recibir nombre pesó el de ponde al niño el del santo que estaba asignado al día de nacimiento. Eso parece algo extraño e infrecuente en la Casa Real de Barcelona, pues ese nombre, el de Joan, fue la primera y única vez que se puso a un rey. Por lo que deducimos que fue un acto asociado al santoral por el que los padres del niño, que eran Pere III el Ceremonioso y la temible Elionor de Sicília, escogieron ese nombre. Fue el azar pues quién eligió el nombre del niño.
     En 1351 su padre creó para el niño el título de Duque de Girona para dotar a Joan, su primogénito, de un título con el que, al estilo del Delfinato francés, se iniciara en las labores de gobierno. No podemos olvidar que su nacimiento fue una bendición para el reino, pues al ser un niño varón se solucionaron momentáneamente los episodios de revuelta de las Uniones Aragonesa y Valenciana provocadas por el conflicto sucesorio al querer imponer su padre Pere III a una niña, Constança, al trono aragonés, algo que contravenía las leyes del reino. Pere III el Cereminioso fue uno de los grandes organizadores de la corte medeival catalana y su conciencia de linaje fue tan elevada que creó un Panteón Real en el Monasterio de Poblet donde descansaran los reyes más importantes de la dinastia. 
Joan I ha pasado a  la historia como un rey tan amante de las letras como descuidado en los asuntos de gobierno, tareas que delegaba en su numerosa cúria, llena de personajes célebres como el humanista Bernat Metge, o su esposa, la intrigante y deliciosa princesa francesa Violant de Bar, una mujer de cuya fecha de nacimiento exacta no disponemos, y que sobrevivió a su marido y que dio mucho juego en el posterior Compromiso de Caspe (1410-12) que entronizó a la Dinastía Trastámara en el trono. 

Carta natal de Joan I (12:00 PM)
Joan I (conocido en catalán como "El Descurat" o "l'Aimador de la gentilesa") fue un rey cazador y músico, aficionado a las artes y la astrología. No disponemos de las cartas que Bartomeu de Tresbéns, el astrólogo oficial de su padre, parece que le encargo sobre sus hijos: Joan y Martí, que serían reyes de Aragón, los últimos del linaje barcelonés por vía masculina. Es una lástima no disponer de ellas porque seguro que tendríamos las horas de nacimiento, aunque fueran aproximadas y podríamos realizar sobre las cartas un análisis más minucioso, disponer de la distribución de casas y, lo más importante, del ascendente. 

La carta de Joan I nos indica que su signo solar es Capricornio. No parece que Saturno, amante de la disciplina, la creación de estructuras sólidas y duraderas, y también la rígidez y la austeridad sea un planeta que pueda asociarse al comportamiento de Joan I. Por lo que podríamos decir que no es una vida muy capricorniana la de Joan I. Así es. Fue un rey medio olvidado por la historia, juzgado severamente por la historiografía catalan y sólo su muerte temprana, en una cacería en Foixà (cerca de Girona el 19 de mayo de 1396) y su aparición literaria en Lo Somni de Bernat Metge le han rodeado de una auróla trágica que lo absuelve parcialmente de sus "pecados" como rey caprichoso y descuidado.  El historiador Rafael Tasis habla de su corte como fastuosa y miserable, se respiran en ella los efluvios de una dulce decadencia. Ese Sol capricorniano está mal aspectado por dos planetas maléficos, como són Saturno y Plutón, que estan en conjunción y que denotan su nacimiento en ese momento de crisis en pleno bajo medioevo: la época de la Peste Negra, las malas cosechas y las terribles guerras que asolaron Europa, como la conocida Guerra de los Cien Años, que estaba entonces en pleno apogeo. Joan I fue un rey con una salud delicada, sufrió varias enfermedades y tubo dos severos achaques de lo que pudo ser un ataque cerebral, el primero en iniciar su breve reinado, en 1387, y el segundo el que probablemente acabó con su vida en 1396, cuando cayó fulminado del caballo en una cacería, una muerte que llegó a generar todo tipo de habladurías y leyendas imposibles, como la que achaca a la visión de una gran y terrible loba su repentina muerte. Una muerte que coincidió con otra conjunción de Plutón, esta vez con Neptuno, y que conicidio con el Humanismo. Como escribe brillantemente Richard Tarnas en Cosmos y Psique (Ed. Atalanta) estas conjunciones de planetas sociales y transpersonales coinciden con las grandes crisis y renacimientos de la Humanidad. En este caso Saturno, el viejo orden, sacudido por las luchas por el poder (las nuevas dinastías, algunas de origen bastardo como los Trastámara en Castilla) y los ciclos destructores de Plutón, señor del Inframundo y de los grandes cambios. 

Firma de Joan I
En su carta vemos dos conjunciones más: la de Luna y Venus y otra de Neptuno y Marte, ambas en sextil la una con la otra. Ambas óbviamente pueden relacionarse con su afición a la música, el arte, el esoterismo y los animales fantásticos y legendarios. Joan quería vivir la Edad Media de los libros, no la política real que estaba más cerca del Renacimiento que de las leyendas altomedievales. Joan fue un hombre entre dos mundos, el interno y el externo, la Edad Media plena y el Humanismo. El alma medieval era mágica y no fáustica. Y Joan queria vivir en la magia medieval de Dante y no en la aburrida tarea de despacho y gestión polítca, a la que su padre dedicó su vida. Quizás Joan huyó de esa sombra paterna tan alargada. El fin de la dinastía catalana está marcado por grandes desgracias, y muchas muertes de niños prematuramente, crisis y roturas bancarias, caídas de casas nobiliarias antíquíssimas y el surgimiento de una nueva clase social ascendente: la burgesia. Fue un tiempo muy difícil y el resquebrajamiento del orden feudal. El triunfo de dinastías como la Trastámara en el Compromiso de Caspe obedece a la nueva estructura socioeconómica. 

Conjunción Luna-Venus en Sagitario: persona afable, cariñosa, orientada a la família, las artes. Naturaleza sociable hipersensible, buscadora de la paz a qualquier precio, busca agradar a sus semejantes. Estimula la cortesía y el gusto por el arte. Teniendo en cuenta el apodo de "Aimador de la gentilesa" (amador de la gentileza) que la historiografía ha dado al rey Joan I vemos como esa subpersonalidad fue dominante en su carta, más que ninguna otra quizás. Está opuesta al Nodo Lunar Norte o cabeza de dragón en Géminis, así que esa conjunción esta conjunta al nodo lunar sur, lo que debemos dejar atrás. Así pues, esta conjunción le dio un excesivo apego emocional al pasado y le dificultó ir hacia el conocimiento más pragmático de Géminis y el severo Sol de Capricornio. 

Respecto a la conjunción Marte-Neptuno vemos lo que dice el astrólogo Segundo Ruiz y que a grandes rasgos encaja con gran parte de lo que los historiadores modernos consideran el balance general de un breve y descuidado reinado en la atmósfera de una dulce decadencia entre banquetes y acordes musicales, rodeado de astrólogos y esa fascinación por animales y bestias fantásticas:

La influencia de Marte transforma al espiritual y sensible Neptuno en un templario o un caballero andante. Y el nativo se identifica con los héroes legendarios o con el justiciero don Quijote, lanza enristre. Son visionarios que luchan por transformar sus sueños en realidad, personas que desean luchar y trabajar para ayudar a sus semejantes, a los marginados y desprotegidos, para salvarlos y redimirlos, ya que se identifican con ellos. En otros casos, ellos mismos serán quienes se sientan víctimas de injustas agresiones de la vida o de otras personas. También por la vinculación de Neptuno con el mar, lo vemos en marineros y en personas que luchan en la armada. Marte es un planeta guerrero, mientras que Neptuno potencia la intuición genial. 

   Quienes nacen bajo esta combinación tienen un carácter romántico y a menudo una fuerte inclinación espiritual. La actividad o la lucha tienden a dirigirse hacia asuntos poco prácticos o poco mundanos. El hombre con este contacto luchará por asemejarse a un determinado ideal masculino, y la mujer buscará un homre que personifique ese ideal. Pero si la unión de estos planetas se da en individuos inferiores y aemás recibe malos aspectos, estos sujetos pueden seguir un  mal camino o dejarse arrastrar por los más sórdidos instintos y pasiones; pueden caer en la bebida o en la droga, vivir una existencia marginal o terminar en la cárcel. También existe el peligro de que adopten un comportamiento sadomasoquista, atrayéndose de forma inconsciente sus propias tribulaciones. 

   Estas personas están llenas de proyectos, pero a veces quieren abarcar tanto, que finalmente se dispersan. Idealizan la fuerza y los valores masculinos y tratan de ofrecer ante los demás esa imágen, pero en realidad son personas en extremo sensibles, humanas y bondadosas, y su verdadera fuerza reside precisamente en esos valores que tratan de esconder o de los que querría renegar. Son también gente que tiene idealizado en alto grado el amor y la sexualidad, a la que conceden un carácter místico.

Foixà, donde murió Joan I durante una
cacería, parece que víctima
de una trombosis súbita
Después de observar su carta natal parece que pesaron en él más las otras subpersonalidades que el destino solar, al que quizás faltó tiempo y suerte para desarrollar en su vida.  En el fondo Joan I nos despierta la más honda empatía pues fue un hombre doliente, supersticioso, generoso y atormentado en su fuero interno que pasó su vida como buenamente pudo. No estaba hecho para ser rey, ni física ni mentalmente, en un tiempo tan crítico y tras un reinado tan convulso como el de su belicoso padre, un hombre con quién tubo fuertes disputas, y con cuya sinastría hay numerosas cuadraturas y opsiciones. Incluso en lo astrológico ambos tenían concepciones distintas: Pere III era más virginiano y Joan pisciano y neptuniano. A pesar de su signo solar de tierra era un hombre de talante oscurantista que creía en todo tipo de maldiciones y burjerías. Es conocida la disputa que ambos tuvieron por el caso de una mujer valenciana a la que Joan I acusaba de haber matado a una distancia de más de 500 kilómetros a su pretendienta, Joana de Valois. Pere III era un rey cuyo uso de la astronomía y astrología era un añadido a una política militar expansiva y centrada en las tareas de gobierno. De hecho su carta encaja mucho con su signo Virgo: ordenado, constructor, perfeccionista hasta el detalle, y protector de su entorno más cercano, especialmente con su hija Constança. Pere III fue un rey de hierro, vengativo y colérico, pero la época se lo pedía. Pero ya hablaremos de su carta más adelante.







dimarts, 18 d’abril del 2017

Sinastria de pareja de F. Nietzsche y Lou Andreas-Salomé: una perspectiva astrológica del amor como camino al conocimiento

Sinastria de pareja de F. Nietzsche y Lou Andreas-Salomé: una perspectiva astrológica del amor como camino al conocimiento 

"Oh tú que con dardo de fuego el hielo de mi alma has roto!"
La Gaya Ciencia, F. Nietzsche

“¿En virtud de qué estrellas hemos ido a encontrarnos los dos aquí?”
Palabras de Nietzsche en presentarse a Lou Andreas-Salomé 

Lou Andreas-Salomé
Dijo Napoleón que los hombres verdaderamente brillantes eran como meteoros destinados a iluminar las tinieblas de su época. Nietzsche, gran admirador del genio corso, fue un meteoro que produjo un gran impacto, incendio y devastación en las letras y el arte durante el siglo XX. Y su sombra sigue allí. Y no creo que sepamos vencer tan fácilmente esa sombra que, como la de Buda en las cuevas, seguirá proyectándose durante siglos. Reza el tópico que detrás de todo gran hombre siempre hay una gran mujer. y en este caso el tópico se repite. Su madre y su hermana no fueron esa gran mujer, pero si lo fue la poetisa rusa, liberal y pionera del feminismo en el sentido práctico: Lou Andreas-Salomé. ¿Estás dispuesto a dejarte romper por dentro?, decía proféticamente a sus futuros partenaires. Dejó un reguero de amantes, y aunque se casó tubo romances con gente como Rilke o colaboró con Sigmund Freud. Se ha escrito de ella que era “dueña de un impulso vital, audaz y ciego” y que ella dijo de sí misma: "¿Por qué mis actos más espontáneos han provocado tanta desdicha?". Como vemos a lo largo del tiempo vió el abasto y las consecuencias de su actos, del karma generado. Desconocemos su hora exacta de nacimiento con lo que su carta natal es incompleta ya que desconocemos ascendente y distribución de casas. 

Nacida el 12 de febrero de 1861 era hija de un general del zar de Rusia Alejandro II, un hombre dedicado a los grandes valores del siglo XIX: Dios, la Patria y la família. Los ideales burgeses que Nietzsche dedicó su vida a demoler hasta los cimientos, para combatir según el filósofo el fantasma del Nihilismo que iba a provocar la Muerte de Dios. Aunque probablemente Nietzsche formó parte de ese Nihilismo que tanto dijo combatir. Y quién sabe sinó fue su más grande profeta. Aunque esa pregunta la dejaremos a los filósofos.
Su obra, tan genial como prueba de un fracaso personal convertido en monumento al vitalismo, sigue siendo de actualidad, y puede que  lo sea cada vez más. Profeticamente escribió: "quizás en el año 2000 pueda ser comprendido"“Friedrich era ante todo una personalidad religiosa. Sólo comprendiéndolo será posible arrojar algo de luz sobre el sentido profundo de su obra, de sus sufrimientos y de sus apoteosis”, recordava Lou. De su primera impresión recuerda su aspecto impoluto, su miopia y sus finas y hermosas manos, 
Se conocieron en Roma durante la primavera de 1882. Un año después Nietzsche publica su gran obra Así habló Zaratustra, su texto más complejo y enigmático, cargado de simbolismos, metáforas. En abril de 1882 los tránsitos para Roma indican que Júpiter y Neptuno estaban en conjunción en Tauro (grado 27) y Saturno y Neptuno también en Tauro (grado 12 y 15 respectivamente). Venus estaba en el grado 2. Una primavera tauriana, un momento excpecional en el cosmos, singular único e irrepetible. Aunque Nietzsche con su Eterno Retorno no estaria de acuerdo con eso quizás. Seria muy interesante analizar los tránsitos sobre cada una de las cartas natales. Pero eso ya es material para otro artículo. Pero vemos que Venus estaba en conjunción con el Plutón de Lou. Nietzsche que tenía en su carta natal la fatídica oposición Sol-Plutón, que era el regente de su Ascendente y tenia en buen aspecto (sextil) con Neptuno, lo cual le bendijo con esa gran capacidad profética y visionaria de la conciencia colectiva era un buen avatar para esa Perséfone que era Lou Salomé. Ambos iban a viajar  al Hades a buscar sus almas. 

Lo que trataremos de comprender es la sinastria de pareja (yuxtaposición de las cartas natales de F. Nietzsche y Lou Salomé) entre estos dos grandes personajes de la cultura occidental en una relación que cambió el curso de las letras y el arte. En honor a la verdad habria que añadir la del poeta Paul Reé, con quién configuraron un triángulo de inspiración, celos entre tanto genio, locura y melancolía. Querían fundar una pequeña comunidad de espíritus libres que convivieran juntos en París. La cosa no funcionó. Lou se casó con un hombre con quién solo convivia, Nietzsche acabó solo y Reé Reé se quitó la vida mucho más tarde, un suceso que a pesar de que ya no tenian relación la impactó y la llevó a una profunda depresión de la que ella salió con ayuda psicológica. Parece que estaba más interesada en Paul que en Friedrich, y siempre lo estuvo. Estaria bien analizarlo globalmente. Pero no da para tanto la vaca y nos limitaremos al análisis de ellos dos, entre otras cosas porque Nietzsche fue el más importante de los tres. Sus palabras en más allá del bien y del mal, escrito en 1886 son bastante elocuentes como podremos ver:

"Siempre hay algo de locura en el amor. Pero también hay siempre alguna razón en la locura."

"Lo que se hace por amor siempre está más allá del bien y del mal".

Una de las dos
míticas fotos del
 triangulo: Salomé, Reé y
Nietzsche
1-De entrada vemos como el Sol de N. está en sextil con Júpiter, lo cual propicia la camaradería, respeto  y cuadratura al Nodo o destino de Lou. Por lo que vemos que era un matrimonio muy difícil en una mujer consciente de su destino de perfeccionamiento y continuo aprendizaje. En caso de haberse casado con un hombre tan genial como Nietzsche probablemente habría acabado como tantas esposas de hombres brillantes en ese tiempo: como Harriet Taylor o Mileva Maric, ensombrecida por un gran hombre. En esta línea el individualista Urano de Lou estaba en oposición a la Luna y al Nodo Lunar Norte de Nietzsche. Así que el destino debía unirlos por un tiempo, pero dificultaba una unión para toda la vida. De echo probablemente nunca tuvieron más que besos y abrazos por lo que se deduce de al biografia de Lou. 
2-Conjunción doble de Venus con Saturno: Difícilmente se puede dar en una sinastria tal conjunción. Y ambas con diferencia de un grado. Segun Ronald Davison (autor del libro Sinastria: Comprender las relaciones humanas a través de la astrologia de Ediciones Obelisco) esta relación tiende a favorecer una relación a largo plazo ya que Venus admira la integralidad y formalidad saturninas. Venus es el amor que escoge lo útil, lo bello, el amor platónico en el sentido original. Pero no promete momentos de éxtasis. Y también la rigidez de Saturno impide demostraciones de afecto. Es evidente que Lou y Friedrich eran muy jóvenes y llenos de complejos heredados de una infancia traumática debido a la pedagogia y educación represiva del siglo XIX, algo que no empieza a cambiar hasta el florecimiento de la psicologia en los círculos de Viena y Estados Unidos. 
       Es un indicador de una relación de aprendizaje mútuo, ya que Venus ve las limitaciones y peligros de sus encantos y Saturno la frialdad y la excesiva demanda que ejerce sobre el otro. Nietzsche escribió: "Lou está preparada como nadie para la parte de mi filosofía silenciada hasta ahora...". 
3-Conjunción de Plutón con Marte y Plutón en trigono con Venus: un Plutón amenazante de Nietzsche en Aries en conjuncióin a Marte, cuadratura al Nodo Lunar Norte de Lou y en buen aspecto con Júpiter y Luna nos indica que estamos en una relación transformadora. Según Davison Marte puede sacar a relucir todos los impulsos y deseos físicos reprimidos de Plutón. En este caso la frase de Nietzsche sobre el dardo de fuego que derrite el hielo del alma encaja como un guante. A veces a la astrología se le puede hacer decir cualquier cosa, pero quién haya experimentado una relación plutoniana (con Venus y Marte por medio) no lo olvidará jamás. Y eso no pude forzarse en una sinastria porque la carta es un hecho empírico, un dato no una interpretación. Y una doble conjunción como la anterior o como esta no puede manipularse. Es un aspecto que promete indagación, profundidad, deseo pero no promete felicidad sinó conflicto, lucha de poder y agresividad. Recordemos las palabras de Lou Salomé acerca de los instintos sádicos de Nietzsche. Recordemos ese Plutón en oposición al Sol de la carta del alemán y sus versos en el Anticristo, obra loca de un filósofo loco que se volvió loco. Loco de amor quizás...

¿Qué es lo bueno? Todo lo que eleva en el hombre el sentimiento de poder, la voluntad de poder, el poder mismo.
¿Qué es lo malo? Todo lo que proviene de la debilidad.
¿Qué es la felicidad? El sentimiento de lo que acrece el poder; el sentimiento de haber superado una resistencia. No contento, sino mayor poderío; no paz en general, sino guerra: no virtud, sino habilidad (virtud en el estilo del Renacimiento, virtud libre de moralina). Los débiles y los fracasados deben perecer; ésta es la primera proposición de nuestro amor a los hombres. Y hay que ayudarlos a perecer.
¿Qué es lo más perjudicial que cualquier vicio? La acción compasiva hacia todos los fracasados y los débiles: el cristianismo.
El Anticristo, F. Nietzsche

En la relación entre Venus de Nietzsche y el Plutón de Lou vemos como el inicio de la relación fue muy positivo, lleno de promesas, ternura, y con una conciencia del poder sexual del otro ya que genera atracción irresistible, y que incluso puede llevar a atenciones no deseadas (Nietzsche le pidió matrimonio en las primeras citas) lo cual concuerda mucho con la relación atractivamente fatal que mantuvieron. En la cual la incompleta realción carnal les mantuvo en una relación platónica, tan  divina como demoníaca. Nietzsche pasó del amor al odio, sacándo de si sus peores palabras que no reproduciré aquí. 

Podríamos trabajar más aspectos, algunos de muy positivos como la fascinación del Sol de Lou por el Neptuno en buen aspecto de Nietzsche; la relación de Venus (él) y Marte (ella), la conjunción Neptuno Júpiter por ejemplo, que daban otras posibilidades a la pareja. Pero es bastante relevante lo encontrado en estos tres densos puntos. Plutón en una relación siempre transforma aunque quizás no de estabilidad. Puede haber creatividad y descubrimiento, pero engendrados por el dolor de la imposibilidad del amor. Es muy interesante la película húngara basada en el libro del mismo nombre de Irvin D. Yalom llamada El día que Nietzsche lloró que pueden enontrar completa en youtube. Verla no le dejará a nadie indiferente. 



dissabte, 18 de febrer del 2017

Arquetipos: definición y ejemplos en la mitología y la cultura (parte I)

Arquetipos: definición y ejemplos en la mitología y la cultura (parte I)

"Jung vio algo mucho más sugerente en el descubrimiento de Freud: la idea de que todos los antiguos mitos siguen vivos en nuestro interior. En el caso de la historia de Edipo, mientras que Freud veía en ella una descripción apta para todo desarrollo psíquico, Jung vio sólo un ejemplo de una multitud de invariantes psíquicas que todos llevamos dentro."
 Robin Robertson, Introducción a la Psicologia Junguiana


El viejo sabio y el niño héroe, dos arquetipos
immemoriales

Uno de los conceptos básicos de la psicología y el arte es el de Arquetipo. La historia de los Arquetipos se remonta a la antigua Grecia. Fueron los Pitagóricos, con sus números eternos y divinos, y Platón, con su concepto de la Idea (Eidos) como esencia eterna de las cosas que eran indiferente al cambio del mundo físico donde todo nacía y moría, quienes primero dieron cuenta de la existencia de los arquetipos desde una perspectiva racionalista y "precientífica"
Pero ya antes de Platón y los filósofos griegos, en las religiones antiguas, tanto homéricas como en los de los reinos egipcios, babilónicos y mesopotámicos podemos rastrear trazos de lo arquetípico en Dioses, leyendas, constelaciones, y multitud de relatos. De hecho, si recordamos a E. R. Dods en su ensayo de lectura obligada Los griegos y lo irracional podemos ver a Platón y sus diálogos como un intento de racionalizar, sin desechar del todo, el pensamiento mágico e irracional de los griegos. Como un intento de equilibrar la mente griega ya que el nuevo pensamiento científico y filósofico de la época clásica había "destruído" a los Dioses y sus mitos, y por lo tanto puesto en peligro la religión y el orden social griego de las polis (ciudades-estado). Algo parecido a lo que trató de realizar René Descartes en el siglo XVII durante la "lucha" entre ciencia y religión. A pesar del contemporáneo materialismo científico, el entramado cultural y mediático actual es un mundo de ideas, arquetipos (y estereotipos) y conceptos que psicológicamente sustentan el orden social y económico, y por lo tanto nuestra cosmovisión es arquetípica, nos guste o no. Somos hijos de Platón.
 Sigmund Freud llamó a estas fuerzas instintos o pulsiones, fuerzas primordiales que impulsan y estructuran los procesos biológicos y psicológicos. La visión materialista de Freud veía en los mitos rastros culturales y narrativos de ese proceso darwiniano que era la lucha por la vida de la cual la cultura era el resultado de la sublimación, represión, desplazamiento, entre otros mecanismos de defensa, de estos instintos primarios y esenciales. Pero eran solo relatos, no había en ellos más que una verdad: la del complejo de Edipo como origen de la cultura y el tabú social, el origen del patriarcado. Carl Jung, discípulo suyo, tomó otro camino que le llevó a una exploración menos prejuciosa de esa rica tradición que eran los mitos y las religiones antiguas. Este camino de Carl Jung es el que más me convence ya que la visión freudiana es incompatible con toda interpretación que no sea estrictamente materialista de la realidad. El genial William Blake, cuya carta natal es una maravilla, los llamó poéticamente "Los Inmortales".

El mito de Ícaro, un ejemplo de los
peligros de la identificación con lo
arquetípico.  Emblema del grupo de rock
Led Zeppelin y a la derecha el
Grabado CIV del
Emblematum liber (1531)
de Andrea Alciato 
 El Arquetipo es divino en cuanto a que no muere, ya que se repite en vidas de personas diferentes. Y eso es lo que los griegos vieron en esa fuerza arquetipal más allá de la racionalidad humana. También podemos entender los arquetipos como un repertorio de máscaras que podemos utilizar, como una navaja suiza, en función de los diferentes contextos. El problema de los arquetipos es que muchas veces ellos nos utilizan a nosotros para conseguir sus fines. El arquetipo nos ilumina, nos guía hacia lo que podemos ser, pero también hay que vigilar que este no nos consuma; una advertencia de Jung, según creo recordar, al citar a Nietzsche y su identificación arquetípica con Dioniso pues firmaba sus con ese nombre sus últimos escritos ya en plena locura. Si la personalidad humana fuera estable y racional no seria necesaria la mayoría de ciencias sociales: psicología, sociología, economía, etc. Pues la sociedad humana sería ordenada (por qué o por quién eso ya sería otra pregunta) y no tendría desequilibrios ni alteraciones, funcionaría como una colmena. Quizás el totalitarismo, y muchos de los ismos no sean más que la tentación de un arquetipo de imponerse sobre los otros. Fue el pedagógo J. A. Marina quién planteó en su libro Las culturas fracasadas la paradoja que la inteligencia individual era un disolvente social; ya en un hormiguero ordenado si aplicáramos inteligencia indivdual a cada hormiga todo ese orden jerárquico se hundiría (abeja reina, soldado, reproductora...). El mundo humano es arquetipal, y el error de Platón fue el de creer que el arquetipo debía ser perpétuo y ligado a la posición social. De hecho las sociedades cuanto más avanzadas son más permiten el desarrollo individual y libre de cada uno de los arquetipos, tanto en el hombre como en la mujer. La fractura y la herida del mundo es real, hay algo irracional que mueve el mundo y que lo agita a veces como si los seres humanos fueran títeres de una voluntad feroz y decidida. Liz Greene explica en su libro Urano en la carta natal que cuando uno observa a Hitler en sus discursos que al principio sus movimientos eran normales, pero al final se agitaba y sacudía, como poseído por una voluntad ajena, y que en essos momentos en que las masas se volvían locas. Adolf tenía a Urano en la casa XII, con lo que ese impulso uraniano trabajaba desde lo inconsciente, en la sombra Ese momento de arrebato era un momento arquetípico, tan individual como colectivamente.  Y ese problema de la identificación con lo arquetípico debe afrontarse, no pude negarse ya que es lo que permite comprender la personalidad en todo su conjunto, además de fenómenos tan habituales y dañinos como la proyección. Pero volvamos a los arquetipos.  En un texto de James Hillman, extraído del libro Cosmos y Psique de R. Tarnas, se define lo arquetípico de forma sucinta:

      Imaginemos, pues, los arquetipos como los esquemas más profundos del funcionamiento psíquico: las raíces del alma que condicionan nuestra visión de nosotros y el mundo. Són las imágenes axiomáticas y evidentes a las  que siempre regresa nuestra vida psíquica y nuestras teorías sobre ella. [...] Hay muchas más metáforas para describirlos: potencialidades inmateriales de estructura, como invisibles cristales en solución o formas latentes en plantas que brotan súbitamente bajo determinadas condiciones; modelos de conducta instintiva como los que guían a los animales por sendas inmutable; los géneros y lugares de la literatura, los prototipos recurrentes de la historia; los síndromes básicos en psiquiatría; los modelos paradigmáticos de pensamiento en la ciencia; las figuras universales, los rituales y las relaciones de parentesco en antropología. 
         Pero hay una cosa absolutamente esencial para la noción de arquetipo: su efecto posesivo emocional, su deslumbramiento de la conciencia, que le impide ver su propia actitud. [...]
Toda realidad psíquica se halla gobernada por una u otra fantasía arquetípica, sancionada por un Dios. Y yo sólo puedo existir en ellas. 

Relación entre las partes del alma, los planetas
y las fuerzas o roles arquetípicos

(Según la Escuela Huber)
El gran problema de los arquetipos sigue siendo saber si son puramente inmanentes, es decir que forman parte de una cosa en sí misma y se realizan y agotan en ella, o tienen una base trascendente o metafísica, si existen independientemente de las cosas físicas, las cuales aparecen con una forma determinada a partir de un "molde". O sea el viejo debate filósofico de Platón y Aristóteles y el problema medieval de los universales. Fue Heráclito el primer filósofo que explicó la vida como un eterno devenir, como un río que cambia constantemente sus aguas, un fuego que se enciende y se apaga, donde todo fluye y nada permanece (Panta rei). Parménides en cambio vió tras el velo del mundo físico un SER eterno, circular, perfecto, eterno, donde nada cambia ya que el SER es y lo que NO ES no puede llegar a ser. Es decir que la nada no puede existir y por lo tanto el mundo siempre ha sido y siempre serà. 

En astrología esas fuerzas arquetípicas están representadas por los planetas, entre los cuales hay un proceso de sincronicidad que permite comprender en un momento dado el equilibrio de "fuerzas" de un universo en movimiento y en perpetua tensión y contrapunto. De esta manera, el universo en permanente cambio de Heráclito se da la mano con la permanencia de Parménides, tal como intuía Platón en su brillante síntesis, de la cual sabemos muy poco pues nos ha llegado una versión muy recortada de su pensamiento esotérico, y que fue la filosofia con más influencia en Occidente, ya que fue la génesis del cristianismo, hasta la Revolución Científica y la muerte de Dios. Había guerra de contrarios y unidad en el SER, lo que sucedía arriba podía tener relación con lo que sucedia abajo, uno de los principios del Hermetismo. El paradigma astrológico antiguo está desbordado por los nuevos avances científicos; pero la sorprendente relación de fenomenos sincrónicos entre procesos históricos y fuerzas arquetipales sumado a la informatización masiva de datos permite afrontar lo astrológico desde una perspectiva diferente.  Socialmente estamos más cerca de la mente pagana griega que de la mágica medieval. Retenemos parte de los valores cristianos, en franco retroceso por la visión materialista del mundo, mientras vemos el auge de un integrismo religioso muy peligroso y que pretende retroceder a períodos precientíficos. Quizás el problema radica en la interpretación de algunos planetas y arquetipos, que no son vistos de forma igual según para que escuela.
A Sick Child brought into
the Temple of Aesculapius
(1877)
J. W. Waterhouse

Como expone E. R. Dods, la solución renacentista y barroca de "ciencia para pocos y magia para muchos" fue bastante estable y permitió mantener el "conglomerado heredado" con cierto éxito hasta el desequilibrio producido por la ciencia a finales del siglo XIX, que tan caro salió socialmente en el siglo XX. Ahora en plena revolución científica y tecnológica del siglo XXI afrontamos un problema parecido y el abismo que se abre entre la mente occidental y la religiosa parece insalvable. Para facilitar este proceso de avance científico, y teniendo en cuenta todo lo que desconocemos aún, podemos recordar épocas anteriores y aprender de los errores del pasado. Dodds nos recuerda que la astrología fue como una infección que corrompió la mente griega hasta hacerla retroceder a estadios anteriores a la Ilustración griega del siglo V a.C. Quizás no fuera ese el error de los griegos ya que su legado perduró hasta hoy, y haya que achacar más a la quiebra militar y social del Imperio Romano y a la falta de un método empírico el desarrollo de una ciencia en el sentido contemporáneo. Quizás simplemente faltaban siglos para que la mente se desarrollara en todas sus potencialidades y el "retroceso" medieval fue un paso atrás para dar el gran salto adelante. Aún así la astrología estaba implicada en la mentalidad medieval y en la renacentista y sigue estándolo, ejerciendo su sútil influencia en la vida de millones de personas, quizás todas ellas "irracionales y estúpidas". Aunque quizás sea la fuerza de los arquetipos la que explique esta fascinación y multitud de actos sincrónicos entre cosmos y psique. Puede que la supervivencia de la astrología sea una prueba de la persistencia de la superstición humana, un vestigio, como el molesto apéndice del intestino, de un órgano o función primitiva de la mente mágica y pagana; o quizás su supervivencia y gran interés de miles de personas, algunas de ellas con estudios superiores puede que sea una demostración de que hay algo que se cuece en el vacío negro del espacio, en esa materia oscura que se agita sin que sepamos mucho de ella. Quizás nuestro sistema solar, en su danza de millones de años, tenga aún mucho que enseñarnos, más allá de satisfacer nuestro egoico deseo de conquista y obtención de materiales. 


dissabte, 10 de desembre del 2016

La Psicología transaccional de Eric Berne y su comparación con el sistema astrológico (Sol, Luna y Saturno)

La Psicología transaccional de Eric Berne y su comparación con el sistema astrológico (Sol, Luna y Saturno)

"Si no puedo doblegar a los dioses de lo alto, moveré a Aqueronte (los infiernos)"
Frase de la Eneida atribuída a Sigmund Freud con el propósito de trabajar en lo inconsciente

Eric Berne (1910-1970), psicólogo
canadiense-americano de
la escuela humanista
El análisis transaccional es un sistema de psicoterapia individual y social que se engloba dentro de la psicología humanista. Fue propuesto por el psiquiatra Eric Berne a partir de los años 1950 en Estados Unidos, quien lo divulgó a través de su libro Juegos en que participamos. Le llevó 12 años crear y poner en práctica su método que es altamente eficaz ya que es de fácil comprensión. Berne adaptó y simplificó la teoria de las instancias de la psique de Sigmund Freud (Ello, Yo, Superyo) y las renombró como Niño, Adulto y Padre. La psicoterapia del análisis transaccional es reconocida como un método científico para el tratamiento de trastornos psiquiátricos en dos países con una alta cultura en esta clase de tratamientos: Suiza y Austria. 
Aunque en España, por ejemplo, ha estado utilizada por el psicólogo Antoni Bolinches en sus obras, especialmente para relaciones de pareja (Tú y yo somos seis, Amor al segundo intento) o desarrollo personal (Peter Pan puede crecer) en un contexto de terapia psicológica y no psiquiátrica.

Sistema PAN (Padre-Adulto-Niño), propuesto por Berne
y desarrollado en España por Antoni Bolinches

Berne parte de la base que en el proceso de maduración las normas interiorizadas durante la infancia, la socialización educativa y la adolescencia, han configurado un sistema interno de funcionamiento psíquico. El Niño interior ha crecido a expensas de un Padre (al que han contribuido los progenitores, maestros y otras figuras de autoridad destacables) y en esa tensión irresuelta se ha formado, o debería haberse formado, una personalidad Adulta que hace de mediador entre las dos instancias extremas de la psique.  El niño tiende a sentir, el Adulto actua y el Padre piensa y exige, podríamos simplificar. Como ese diálogo a veces no funciona la personalidad se desgaja en el conflicto que puede llevar a la represión, la immadurez o la neurosis. La clave de muchos problemas psíquicos  en un momento dado de la vida es saber quien demanda que. Es decir de donde proviene esa necesidad imperiosa y quién o que la limita o la ahoga o quién castiga por una conducta que no encaja en nuestra autoimagen perfecta e idealizada de nosotros mismos. Por ejemplo, una persona quiere quedarse en cama y no ir a estudiar o a trabajar y simula una fiebre para no acudir, para no cumplir con el deber. En esa situación el Niño interno ha ganado al padre al adulto. La persona se quedará en la cama pero luego puede que tenga remordimientos porque el Padre, entendido aquí como instancia restrictiva y de autoridad reprende al Niño su actuación y exige responsabilidades al Adulto por no haber conducido la situación de forma correcta.  La cuestión es saber en un momento que demanda cada parte. 
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Carta natal de Eric Berne
Nació el 10 de mayo de 1910
en Montreal (Quebec). No disponemos
de hora de ancimiento y por
tanto el ascendente es desconocido
Berne apuesta por un diálogo entre las diferentes instancias. Un diálogo que harmonice las distintas voces de nuestra mente, aquellas que a veces gritan más las unas que las otras. Un diálogo que es muy propio de una Luna en Géminis. No deja de ser curioso, o quizás no lo sea en absoluto que Eric Berne tubiera a su Luna natal en Géminis y su Sol natal en Tauro como Sigmund Freud, el hombre que con Géminis en la casa VIII intelectualizó y racionalizó (o al menos trató de lograrlo) aquello insondable, lo pulsional y en absoluto racional: la sexualidad y el inconsciente. Berne siguó los pasos de Freud de la mano de Paul Federn, un discípulo del médico vienés, a pesar de que le negaron el título de Psicoanalista tras su aportación. Aunque eso no le hizo desistir, es más redobló sus esfuerzos para darle una nueva herramienta a la psicoanálisis freudiana, agotada por las II GM y el cambio de contexto de la sociedad americana de los años 50 y 60. Su hijo Terry Berne recogió póstumamente el título de Psicoanalista.  Berne había seguido los pasos de su padre, también médico, que fallecció a la temprana edad de 38 años cuando el niño Eric tenía 11. No es difícil ver en la tarea de Berne un intento de comprender su propio proceso de interirización de una figura paternal ausente y probablemente idealizada por la temprana muerte del padre. 

El Análisis Transaccional (AT) es una escuela de psicología enfocada al mejoramiento personal y social. Su objetivo era lograr un modelo de abordaje terapeutico accesible y práctico para todos: "que lo pudiera entender un chaval". La práctica del método sigue persiguiendo la eficacia de cara a que el cliente pueda cambiar sentimientos, pensamientos y comportamiento. Sus principales enfoques son:
  • Destaca los aspectos sociales y de interrelación.
  • Desarrolla un lenguaje no técnico y asequible a la comprensión del paciente.
  • Mantiene la consideración positiva del otro como perteneciente a la naturaleza humana.
  • Objetivo de la terapia: ayudar a la persona a restaurar o potenciar la posición existencial original: "yo estoy bien, tú estas bien".
Esquema que propongo para relacionar el AT
de Berne con la Astrología humanista 

¿Podríamos aplicar este sistema a lo astrológico?
No lo sabemos seguro, pero podría ser interesante probarlo, tirar cable y construir un puente entre la astrología psicológica y la aportación de Berne sobre el diálogo entre las diferentes instancias para lograr harmonizar a la persona. Si usamos esta idea fuerza de entrada nos sale un esquema muy parecido a lo que Huber ya había desarrollado con la trinidad Saturno, Sol, Luna como eje central del análisis de la carta natal. Pero en este caso integrando al padre y la madre como figuras superegoicas en Saturno y dejando al Sol un papel más adulto y libre de la connotación de género. De alguna manera esta comparación con el análisis de Berne me parece más cercana, al menos para los que venimos de la psicología y aún no estamos del todo comprometidos con la astrología como disciplina autónoma. A mi entender el Niño es la instancia que se corresponde al Ello Freudiano, lo que en astrología podría ser más o menos algo relacionado con la Luna, Luna Negra y quizás algun aspecto de Plutón, o elementos relacionados con Escorpio, las casas VIII y XII e incluso la IV, especialmente en casos de ascendente Aries. El Adulto es la instancia que podríamos asociar al Sol, el yo racional, y también podría ser interesante buscar en la casa V y aspectos de Marte, Venus y  quizás Júpiter, relacionados con lo personal, relacional y expansivo. Y luego el Padre (como figura genérica que engloba el principio de autoridad psíquico) que estaría representado sin duda por Saturno, signo y planetas de la casaIV, X; además de tener en cuenta que Urano podría ser un factor de relación y contrapeso (en función de los aspectos) entre ambos debido a que las restricciones saturninas a veces terminan en estallidos uranianos. Así lo explica Richard Tarnas en Cosmos y Psique ya que ambas fuerzas representan fuerzas arquetípicas contrarias y a la vez complementarias, aunque mitológicamente no se correspondan los relatos pues fue Cronos quién se rebelara contra Uranos y en cambio utilizamos a Urano como principio prometeico  rompedor y individualizante opuesto al orden saturnino más gregario y apegado a lo colectivo, a lo moral y normativo. En algunas lecturas con amigos o personas que tienen curiosidad sobre el tema he encontrado individuos cuyo Saturno era opuesto a Urano o en cuadraturas, o tenían malso aspectos, y me he llevado la impresión que habían afrontado con mucha dificultad la individuación personal.  O sea que podríamos preguntar-nos: que quiere la Luna? O ahora estoy haciendo demasiado caso a Saturno? Quizás deba escuchar a Marte y actuar para cortar este nudo gordiano en que mi conjunción Luna-Saturno me tiene normalmente atrapado. O quizás es tiempo de Urano y de romper con pautas del pasado y avanzar hacia el Sí-Mismo. 

El Análisis Transaccional busca facilitar el abandono del guion psicológico que decidimos en la infancia bajo la influencia de las figuras parentales y de autoridad, pero que fue necesario para sobrevivir y que podemos aún estar siguiendo de forma inconsciente. Al dejar el guion, dejamos también de jugar los juegos psicológicos que lo refuerzan, pudiendo entonces usar integradoramente nuestra capacidad de pensar, sentir y actuar, al servicio de un vivir saludable. ¡Quizás puede probarse a nivel astrológico!